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lunes, 30 de junio de 2014

Tinder, el amor en los tiempos de las redes sociales
30.6.14

Tinder, el amor en los tiempos de las redes sociales


Durante una de esas tarde de ocio en mi casita neoyorquina, escuché a mis roommates hablar de Tinder, una aplicación en la que podías dar "me gusta" o no a personas del sexo opuesto y si había "match" -la versión virtual del popular "click" peruano- pues podían iniciar una conversación. Todo a través de las pantallas de tu celular. ¡Oh, la tecnología!

La curiosidad hizo que esa misma tarde descargara la aplicación y que como jugando empiece a dar "me gusta" o "no me gusta" a todas las fotos que aparecían... "este si, este no"... "¡qué churroooooo! A este de todas le doy me gusta".... Y así empezó mi aventura con Tinder. Aproximadamente una hora en modo swipe hasta que aparecieron los matchs. ¡Qué lindo, yo también les gusto! Oh si, hablemos. 

¿Hablemos? If only! La gente no perdía el tiempo. Había de todo. Los que en las primeras líneas ya te decían para salir, los que se hacían los interesantes y los que pensaban que en Perú no hay carros y solo nos transportamos en llamas. Ni les digo del que pensaba que Perú estaba en Colombia. Brutos to the left, please! Pero a pesar de todo, lo divertido para mi era ver cómo los hombres pueden llenarte de halagos solo al ver tus fotos. Y por cierto chicas, las latinas tenemos puntos extra porque allá nos ven como unas verdaderas mamacitas. Aquí muchos creen que tengo ascendencia asiática -soy más peruana que la papita huayro- en cambio allá imagino que hay tanta mezcla que paso como latina o mixed. Y la cantidad de "you're georgeous, you're hot, you're so cute"  no me faltaban. ¿Y quién no quiere halagos así? 



La verdad es que yo no pude salir mucho con la gente que hablaba por Tinder. Primero, ¡no me alcanzaba el tiempo por mis clases! Y segundo, me daba un poco de temor -sí pues, hay que ser sincera. En otro país da miedo conocer gente a menos que alguien te presente, échenle la culpa a Liam Neeson en Búsqueda implacable- pero cuando lo hice llevaba a alguna amiga, roommate, compañera de clase o a quien sea. Soy tímida a la enésima potencia y conocer gente random a veces me hace más introvertida, ¿pueden creerlo? Ya conforme perdía el miedo, me animaba a ir sola, de hecho conocí gente y lugares interesantes. Al fin y al cabo, la cosa en Tinder es divertirse, ¿no? Y vaya que sí escuchaba como la gente se divertía, por lo menos mis roommates tenían unas historias para reírse y otras para asustarse. Una de ellas llego a salir con un chico que trabajaba en Vanity Fair y le contó de sus aventuras por Cannes y las fiestas de los Oscars... ¿se imaginan? Otra conoció al hombre de su vida -en la primera cita- y él la llenó de halagos... hasta que en la tercera cita perdieron todos los temas de conversación, ¡ya no tenían de qué hablar! Al parecer la química se las dio todo el trago que pidieron...




En mi caso, la novedad del Tinder se me fue a las dos semanas. Por lo pronto yo cerré mi cuenta pero me entretiene ver que la aplicación también es popular en Perú (mis amigos están súper afanados). Pero lo que más me entretuvo fue ver este post en Man Repeller sobre los clichés de Tinder... ¡son tan ciertos! Por ejemplo, el inglés recién llegado a la ciudad y que quiere conocer todo y claro, también conocerte. O el adicto a Breaking BadThe Walking Dead o Games of Thrones que tiene la foto en la silla -o el trono como le dicen los fanáticos- y quiere que todos lo vean. Yo salí con uno de ellos y todo lo que hizo este chico fue hablarme de la serie y por qué tenía que verla. 



Imágenes: Man Repeller

No voy a negar que vivir en modo swipe por unos días fue divertido pero creo que no hay nada mejor que conocer a alguien en vivo y en directo, de forma casual y sin algún interés de por medio o situación forzada. Aunque la verdad, uno nunca sabe cuándo ni dónde conocerá a The One -he estado viendo tantas veces How I met your mother que se me quedó el término- puede que sea en un bar, discoteca o quien sabe, ¡a través de una aplicación en tu teléfono! Esa sí sería una historia de amor 2.0, ¿no? A mi no me pasó en Tinder, pero me encantaría saber si a alguien le está pasando... ¡cuéntenme! ¡Muero de la curiosidad! 


¿Se animarían a usar Tinder? 



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Sole